Las Mujeres de mi Vida











{24 julio 2009}   Culiando en el hospital

Muchos de los hospitales son esos lugares en que al llegar la noche no sabes que hacer, sobre todo si estas acompañando a un amigo que tuvo un accidente.

El dormía por los analgésicos. yo, nada podía hacer. Pero como no tiene familiares tuve que quedarme junto con él.

Salí de la habitación, y en una esquina del pasillo había una maquina automática de café; fui por uno y cuando llego veo que la maquina esta descompuesta me dio tanta pica pues estaba haciendo frió y lo único que quería era un café,  en eso pasa una enfermera y me dice: “esa maquina no funciona y para tu mala suerte la cafetería esta cerrada hasta mañana.”

El tema dio pie a una conversación, y finalmente me invito a la cocina que tenían las enfermeras de guardia, amablemente me invito a tomar un café, hasta allí nada raro; solo era una enfermera joven, de no mas de 30 años, alta de mas o menos 1,80, delgada,   de pelo oscuro y rulos.

Nos encontrábamos los dos solos, los demás estaban de guardia y cada uno entre turno tenia unos 35 a 40 minutos libres para hacer lo que quisieran, tenían un cuarto donde podían descansar en sus ratos libres.

Ella atendía el área de los pacientes que estaban en piso y al parecer no había actividad porque en la noche ‘los ponen a dormir’. estábamos los dos solos, y aburridos.

Algunas miradas se cruzaban mirando algo mas, cuando los temas comunes se agotaron, empecé a hacerle preguntas calentonas y ella sonrojada y algo nerviosa respondía, mis manos empezaron a tocarla y ella al comienzo se hacia la que no quería y decía que estábamos en un hospital y que lo respetemos, pues mi respuesta para tal llamada de atención fue acaso no te gustaría hacerlo aquí mismo y en ese momento mis manos se metieron entre su blusa y empecé a acariciar sus pechos, la verdad ella empezó a calentarse y de repente me empezó a besar y a arrancarme la ropa como una loca, nos tumbamos en la cama y empezamos a quitarnos la ropa.

En ese momento me levante puse seguro a la puerta y empezamos a darnos un rato de placer la cocí bien fuerte la puse en pose de perrito y se la metí hasta el fondo; ella cogio una almohada y la mordía para que sus gritos no salieran del cuarto y así no llamar la atención de sus amigas, intercambiamos varias poses pues ella tenia para ser enfermera un buen repertorio de poses y ni que decir de sexo oral le gustaba que se la mamaran y te devolvía el favor chupandome hasta los huevos pero que buen polvo, cuando ya estaba a punto de terminar le dije me vengo no aguanto mas y ella solo me dijo dentro no vente en mi boca, así que saque mi miembro de su vagina y la metí en su boca me metió una mamada mas y descargue toda mi leche dentro de su boca ella feliz se trago todo.

Al rato nos levantamos me puse la ropa le pedí su teléfono y me quite a la habitación de mi amigo que roncaba como loco, la verdad no se como se llamo lo averigüe en la segunda vez que la fui a ver a su casa.



kely says:

q rico q envidia a la enfemera……….



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