Las Mujeres de mi Vida











{29 enero 2009}   sexo vergonzoso en la azotea

Hasta historia algo vergonzosa, me ocurrió cuando mi amiga cumplía veinte años y lo estaba celebrando a lo grande, pues no dude en ir a saludarle y darle un buen abrazo y un buen beso por ese dia tan especial; de pronto los amigos y las copas van y vienen y poco a poco la gente ya estaba mareada, algo calentona así que me acerque a la dueña del santo y empecé a bailar con ella, mientras me susurraba al oído que quería su regalo de cumpleaños.

 

De pronto y ya con varias copas de mas empezamos a besarnos en plena fiesta, siempre teniendo cuidado de poder hacer algo mas escandaloso así que cuando nos dimos cuenta que ya la cosa estaba saliendo de control decidimos salir de la fiesta y subir a la azotea de su casa, donde teníamos una buena vista y nadie nos podría ver.

 

Ella tenia una faldita bien chiquita y unos tremendos tacos que excitaban a cualquier hombre que este a su lado, pues empezamos a besarnos y de pronto cogimos del tendal unas ropas que estaban allí colgadas las echamos al suelo y de pronto estábamos tirados ella en cima mío yo quitándole el polito que tenia puesto mientras acariciaba sus pechos mientras ella se despojaba de su falda, que solo nos impedía la maratónica faena de darle rienda suelta a nuestros bajos deseos sexuales, la cual estuvo espectacular ella montada sobre mis piernas moviéndose de un lado a otro  y de vez en cuando una que otra pose sexual.

 

Cuando ya estábamos a punto de alcanzar la gloria y ella a punto de llagar al máximo deseo que quería tener nos interrumpió una voz muy decepcionada que decía que cosas son esas y que clase de persona era yo que tenida a su hija de esa manera, pues según la madre yo estaba abusando de su hija de veinte años, así que solo se me quitaron las ganas de seguir haciendo algo y mientras la madre se dirigió a su hija yo solo me apure en ponerme los pantalones que no sabia donde estaban, pero con todo eso solo agarre lo primero que encontré, me lo puse y salí de la casa como una bala sin reparar en lo que a ella le pudieran hacer, que no creo que sea mucho pues eran sus padres y solo la castigarían o algo así.

 

Al dia siguiente y luego del escándalo familiar de cómo encontrar a su hija teniendo sexo en la azote a de su casa la madre pidió hablar con migo, así que nervioso y tembloroso llegue a la casa y la madre tan amable como siempre me metió una gran puteada que no sabia donde meter mi cara y me dijo que sea la ultima vez que me ve en su casa que no me quería volver a ver nunca mas en su casa.

 

Solo le pedí disculpas y salí de la casa teniendo en mente que en cualquier momento volvería a acostarme con la calentona de sus hija.



et cetera
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